¡Tonto inconsciente!, ego perdido en tu desdén absolutista, precipitado, te enamoraste de mi idealismo y te sometiste vagamente creyendo que podría funcionar, esperándolo al suplicio de la obtusa novedad, absurda levedad que me alimentas de fantasias... desafiando la realidad… tonto devorador de intenciones escarchadas, detective de instantes pasajeros que suministran expectativas paganas; y tú, tan ciego que caes como otras veces y cedes la máscara a los sentimientos; construyes alucinaciones que sólo se espejean en historias… pasadas… ambiguas… lastimeros recuerdos… proyecciones de esa esperanza tuya que amenaza tu temple… ¡tempano! (derrítete y muere)... ego bastardo de promesas rotas, de repulsión sublime a la osadía malinterpretada, a la convaleciente espera de la duda proeza abismal de desconciertos; no veo motivos para arriesgar por ti, ego omnipotente, pirata de mares prohibidos… mira que este ente terrenal te derrota y sucumbe congruente, contra el azar de la moneda pagada que vive al margen de la razón…
miércoles, 27 de enero de 2010
lunes, 25 de enero de 2010
Confesiones de una máscara
Éxtasis de transparencia… sutil levedad de peso perpetuo, porque es probable o no… briza que mata por el miedo de arriesgar; que paraliza, por perder… y “por no perderte”… callas, te excluyes por complacencia… ¡Ya no más! ¡No temas! ¿Cómo perder lo que no tienes? Arriésgalo y juega a ganar… ¿No lo ves? es demasiado fácil seguir huyendo, ignorando circunstancias, haciendo que nada pasa, estática… aterrada… sumisa… enviar señales confusas o no fijar la mirada profunda y recibirlas; absoluta comodidad cobarde… convaleciente… sutil premisa de “y si”… reprimida en el impacto, conjunciones y situaciones adversas que marcan y sucumben al consiente; pero si no hay memoria cuando hay que escribir una nueva historia, es tinta y letras componiendo complemento, esperando construcción compleja… constante… aquí y ahora… sin promesas vacías solo relámpagos de una lluvia infinita, con todo por perder ¡sí! pero aun mas por ganar… un sueño lucido, porque un instante de realidad puede valer cualquier riesgo… y eso es para mí… palabras que se escapan del silencio para ti…
Juega conmigo, quiero apostarle al destino lo que encontré contigo… y lo digo ahora porque no permitiré que desaparezca, porque quiero la magia omnipotente de cada momento absorbiendo el espacio complementario de sentimientos encontrados…
domingo, 24 de enero de 2010
Inspiración
Tu y yo…
envueltos en un mar de inspiración;
a través de la mirada que irradia sentimiento
y la detención del tiempo
hipnotizado por las estrellas
y sublevado por la luna
que tan brillante como inconstante
marca un camino
que solo la solemnidad del infinito compartido
puede adivinar…
Porque sentir no es cuestión de tiempo,
es cuestión de instantes…
envueltos en un mar de inspiración;
a través de la mirada que irradia sentimiento
y la detención del tiempo
hipnotizado por las estrellas
y sublevado por la luna
que tan brillante como inconstante
marca un camino
que solo la solemnidad del infinito compartido
puede adivinar…
Porque sentir no es cuestión de tiempo,
es cuestión de instantes…
jueves, 21 de enero de 2010
Ficción...
No es momento de nada, porque simplemente no hay palabras, no debería de haberlas pero para variar no deberían tantas cosas y aun así, así es… así tan fácil… y no importa, no debería importar y caigo en el abismo de la complacencia, la maldita complacencia de todo… de nada… de coordinar egoístas reniegos vacios por estragos infundados, por menesteres distantes que ni cerca están ni correspondencia tienen… y tan común y tan corriente que juegue a jugar y pierda por mirar de lejos o demasiado cerca, y estoy cansada de tanto desapego acelerado o absorbencia inconcebible por estar ahí como nunca y como siempre y resuelva que no sirve de mucho cuando no queda nada… es perfecto imaginar que pasa en todas partes y descubrir que el común denominador de perfecta estupidez, es frustrante… que no depende de ti crear independencia… consciencia… vislumbrar complemento en lo infundado… imaginado… ingenuo… inconsciente… incoherente… que simplemente no funciona así en "la vida real", que fraseos ficticios se desgarran cuando no responden las señales y no vale ni el intento sublime de esperar una respuesta… Pero así lo veo yo y espero demasiado cuando pido que lo vean conmigo… cuando sigo buscando que lo vean así… como víctima inocente que no soy… pero aquí estoy...(ahora no… porque soy inoportuna… porque no tengo decencia ni consciencia… ¡qué fácil catalogar los momentos y hacer lo mismo con los sentimientos! ¿O no?) pero no existe… no existe…
miércoles, 20 de enero de 2010
Invierno
Fría inspiración… congruencia vanidosa; éxtasis atragantado de pedazos, de momentos fragmentados que no sucumben a tu oído, que no se si palpitar por acciones reinterpretadas o por la proyección de los instantes moribundos que el tiempo absorbe como recuerdos falaces, fugaces, complejos y confusos. Espejos translucidos y cristalinos como el agua de tus ojos, enmarañada de suplicios silenciosos… eres arma blanca de filo interno… invertido y diferente, nieve en el otoño que sucumbe en señales al invierno, hojas secas que se cubren de blanco para derretir cualquier barrera tendenciosa, cualquier presagio inoportuno de frio ocaso… predicción supersticiosa que cuaja en hielo vívido la tinta derramada de mis venas…
martes, 19 de enero de 2010
Presa homicida
Hacia frio y desperté del trance, creí que duraría o que supondrías mi presencia inhibida y desarmada en tus encantos, te vislumbré a mitad de la calle y te busque medio dormida mientras súbitamente quise brillar en la noche profunda que anticipó el momento y congelo mi vida en el anhelo de acercarme, sujeté mi máscara para hablar entre líneas y sugerir una inmortalidad discorde de presa homicida; la verdad, me constipé de miedo, de desconocidos sentimientos cuando suspiré con tu presencia y repuse mi impotencia esperando una respuesta que rompiera en pedazos la barrera existencial...
Y sigo imaginando que hay una llave, que esto no pasa sólo en un sueño... mientras callada, compongo fragmentos en donde ni las palabras lo pueden explicar...
lunes, 18 de enero de 2010
Episodio 0
¡Que el amor acaba!, dicen los expertos, dicen las canciones, dicen esas almas cuyos sentimientos han sido sublevados por el dolor, por la lejanía, por ese ardor que emana sangre… Pero, ¿cuantas lágrimas hay que derramar para entender que no es para ti? Como si fuera tan fácil entender que la vida sigue y aunque el sentimiento continua, ya no esta, ya no existe… se consumió por el fuego que no hizo mas que a la larga, quemar y calcinar cada gota de interés, de importancia, de un amor de apariencia eterna que se reduce en nada, en un recuerdo que absorbe la mente y te obliga a pensar en lo que fue… en lo que no será y en aquello que sin poder evitarlo… te hace llorar.
Como quisiera recuperar el tiempo perdido... imaginar que cada episodio hasta hoy no es mas que un sueño translucido, reflejado en una realidad lejana... que no hay nada mas que aquel sentimiento vivo que crece y se regenera día a día... como quisiera pensar que aun te tengo conmigo, que aun compartimos la vida y tu corazón me pertenece tanto como a ti el mío, que me miras y no me mientes, o que por lo menos me miras de frente, que aun piensas en mi; y hoy, que sabes que no me tienes, me extrañas y deseas recuperarme... como querer seguir creyendo, aun sabiendo la verdad... pero seguir ahí... soñando, pensando, sintiendo, amando... mintiéndome al mirarme en el espejo equivocado, el de tu ausencia, de aquello que se fue sin despedirse y que no regresara, que no dejare que vuelva; y así, como cera caliente, derritiéndome, cuajándome en el suelo frió que me deja invalido, sin movimiento, con la única sensación de estar ahí, invisible, sin importancia, sin mas ilusión que la de aquello que queda por los años, por esos instantes acumulados de contaron una historia, que tuvieron un conflicto y que a pesar de la aparente inmunidad y de cada escena congelada interpretando un momento irrepetible, encontró su final, el triste final, de una historia real, de una historia viva, de una historia que enseño y que aprendió; y que le deja su destino al tiempo...
Un extraño en mi cama
Llegar y no verte, o peor aun, llegar y verte como un extraño; un extraño en mi cama, que duerme junto a mi sin conocerme, sin mirarme, sin hablarme.
Y ahora, despertar sola a la mañana, sin el menor dato de regreso; sin un adiós o despedida que llegue a fundirse en mi sueño o en la difunta esperanza de tenerte todo el día.
La lúgubre luz de enojo no fundamentado, hiriente y no correspondido, pero acosado por el miedo. En una suprema distancia que se eleva en la cercanía de estar en el mismo colchón, divididos por la almohada… pero desaparecida por el falso reflejo de tu presencia junto a mi; y tu actitud de indiferencia a mi llegada; todo inundado por la lagrima que poco a poco ahoga en silencio y suicida con presagios el misterio de tu partida…
Tarde...
Tal vez muy tarde para escribirte; aun así, heme aquí hundida en mi cama, escribiendo, escarbando en mi interior, en la memoria, en un recuerdo promiscuo y a veces, pasajero; o mas bien, demasiado intenso; volátil por no decir explosivo, lejano por la ausencia.
Adormecido por el dolor que me causas, me agredes sin saberlo, me vuelves vulnerable. Y estas ahí, con la tranquilidad de una tumba; presente sin la mínima respuesta, carente de importancia para ti. Fuera de mi vida con la tuya escondida.
Lejos… muy lejos para saber donde buscarte, o si acaso quiero encontrarte; inventándote fuera para tenerte dentro, aun sabiendo que dentro estas afuera…
sábado, 16 de enero de 2010
Granizo
Disfrazar el tiempo en un suspiro, eliminar la versión fantasma del momento en frases vanas, con situaciones paganas que se derriten en mi memoria… que se restriegan con el dolor de la duda inmersa y la culpa clandestina de estar o de no estar. Con la punzada que se traga el reflejo ajeno, la cara escondida que la moneda al aire nunca enseña, que se funde al instante de la caída y no se ve mas allá de la primera vista, que envenena cada gota de sangre que corre dentro de un cuerpo que quiere gritar y no sabe porque; que tiene miedo y que sólo tiembla sin explicación y con el deseo inconsciente implícito, vívido a través de unos poros que destilan soledad… infundamentada, pero no deja de ser soledad… y la mente se quema, hierve con cada pensamiento que desgarra sin derramar la mas mínima lagrima hospedada en la garganta que se anuda y que guarda silencio, sintiendo mas y hablando menos… enterrando lo que no es por lo que fue y olvidando lo que es para no humedecer el camino; pero la piel se arraiga y no reacciona, se encierra para no seguir golpeando, para seguir peleando por ganar cuando pierde con el ritmo mismo con el que la respiración te agota y se acelera, se denuncia cuando se aísla y se pierde mas allá de lo que no conoce…
Tiembla, se calienta, se evapora, se enfría; y al mismo tiempo se deshace y cae como granizo, y pesa, se transforma en la masa inerte que cargas sin razonar y que te debilita, te hace ceder… cambia pero no evoluciona… sigue cambiando, lo hace cada día pero no desaparece…
Fantasma
Un montón de ideas derramadas en lo mas profundo de aquel vació nocturno… entre frases fallidas y recuerdos inscritos en un corazón resucitado al que olvidar ya solo le resulta un juego mental sin sentido; aunque con demasiada importancia.
Un planeta roído en ilusiones que se esparcen por el cuerpo a través de la mente sorprendida, entre un centelleo cubierto de un dolor punzante inesperado al que los recuerdos lo alimentan y desboronan lo plenamente establecido.
Como si estar presente significara estar ahí, así; yo aquí, no se ni donde estoy, pues he de saber que no hay mas allá de lo que tengo frente a mi, donde el pasado como espejismo desaparece, y como pesadilla ha de instalarse… otra vez…
Y los momentos pasan y el tiempo sigue corriendo y no te mueves, estas varado y no lo sabes; y la conciencia te trastorna y te atrae a ese misterio que atormenta el creer que solo tú crees…
Eres un fantasma fundido en un misterio inexistente. Donde los muros lo contemplan aun antes de que el pueda percibirlos.
Atrapado en el abismo que lo adormece a estar presente, aun cuando sabe que despierto ya no existe. Puede ser, o no… pero esta ahí, cayendo; ahogado en la profundidad de su memoria… la misma que lo obliga a pensar que no es fantasma y que debe permanecer…
Polvo
El romper de las olas en las rocas desempolvo el recuerdo… el agua salpicaba su rostro y se consumía con la lagrima caída al vació en un sentimiento aparentemente olvidado.
La imagen del ayer proyectado en un mar inconfundible y reflejado en sus ojos por un cigarro apagado en la piel…
Y la sal en el viento con el propósito inmerso de hurgar esa herida cerrada, de hacer visible la cicatriz imborrable, aludiendo la posibilidad de sangrar de nuevo o, como tal, estar ahí toda la vida…
En una tarde nublada cubierta del amargo desafío de la memoria; entre la lluvia próxima que prometía nada más que una triste sonrisa a aquellos que lo miraban.
El fósforo se extinguía en la mente distante que no contemplaba el correr de las horas; ¡como si el tiempo pudiese ignorar el pasado o desvanecerse en el mañana!
Como respirar en el océano, creyendo que se puede estar ahí sin daño alguno, sintiendo asfixia poco a poco donde tus gritos se ahogan con el viento cuando caes con un abismo; cada vez mas lejos, mas solo, mas perdido o mas despierto como para soñar una salida; queriendo huir sin posibilidades; llorando en silencio con los ojos abiertos y las manos atadas…
jueves, 14 de enero de 2010
Retroproyección
Rosa sumisa ensangrentada, ¿no lo ves? Goteas mientras te marchitas y te quedas estática sin remedio oportuno, ¡sí!, te quedas ahí mirándome arrancarte las espinas y salpicarte de mi tinta negra permanente, porque así estas para mi, esclava de tus suplicios sugerentes, laberintos transgredidos odiosamente por las sombras que forjas de mí, porque te deseo sin desearte y te arrebato lo que no tienes tuyo para que yo no lo quiera nunca; y te quedas a mirar perdida por esperar que sea yo quien me vaya… y me duele más que lo sepas pues no lo diré jamás en la absoluta supremacía de tus pétalos rotos; huye a pedazos, ahógate en el charco de mi condescendencia, de mi absurdo navegar de memorias dormidas, ¡vete ya! que casi desapareces…oscura… temerosa… porque arriesgar ahora te desarma en la locura impotente de perder… como a mi… ¡¿Qué esperas?! Da la vuelta o pídeme que regrese…
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